Las bolsas Mylar son una forma ligera y económica de empaquetar flores y comestibles. Con sellado simple o a prueba de niños, con un fuelle transparente que permite que la bolsa se mantenga de pie, protegen el contenido del oxígeno, la luz y la humedad, además de ser a prueba de olores y sellables con calor. Una muesca para rasgar abre la bolsa, y el cierre con cremallera la vuelve a sellar tantas veces como se desee.